← notas

el segundo cerebro que armé para no perder el hilo

19 marzo - 2026 · Matías Gracia

el problema de trabajar con un modelo es que cada sesión arranca de cero. le explicás todo, resuelve algo bueno, y al otro día no se acuerda de nada. termina siendo un genio con amnesia.

un tiempo peleé contra eso re-explicando el contexto una y otra vez. hasta que caí en que el problema no era el modelo — era yo no teniendo dónde guardar el contexto.

el sistema

armé un segundo cerebro: vaults de conocimiento separados por contexto —cada proyecto y cada negocio con su propia base de decisiones y su estado— más una memoria persistente que el agente escribe y lee solo.

la clave es la separación. cada contexto tiene su propio brain que manda, y un router decide de qué estoy hablando antes de responder, así entra al lugar correcto y no mezcla un proyecto con otro.

por qué funciona

no es una app que compré ni una herramienta con dashboard. son archivos de texto y disciplina. lo aburrido es justo lo que escala.